Sorpresa
Conozco a pocas personas a las que les guste un domingo. El Séptimo Día tiene fama de jornada de resaca, agobio ante la perspectiva de una semana eterna y esa sensación de decepción ante las ilusiones que se tenían puestas en el fin de semana y que no se han cumplido.
A lo mejor es por eso por lo que nos refugiamos en un plan de tarde tranquilo con la mejor compañía posible. Quedo con Puravida en esa cafetería con nombre raro, camareras bordes pero con un encanto especial. Café con leche y zumo de naranja con piña. Tarde normal, que con P. es como decir tarde de risas y buen rollo. Pero sigue siendo un domingo....hasta que de repente, como en "Embrujadas", el humo del cigarro, el incienso del bar y las carcajadas consiguen traerme a J. Un conjuro que me saca de la modorra y me hace pensar que los milagros existen...que si uno cierra los ojos y desea algo con fuerza se acaba cumpliendo.
Como en la canción de Los Piratas "te echaré tanto de menos; cerraré fuerte los ojos hasta verte, sólo tengo que esperar".
Ahora estás aquí y soy más feliz.

1 Comments:
Increíble sorpresa la de ayer... qué bueno, casi lo disfruté tanto como tú... Es algo que llena, que motiva y divierte... Así SÍ que se lleva mejor una relación a distancia, así SÍ que merece la pena luchar... Lo siento pero para mí sigue estando reciente... Un beso grande.
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