viernes, febrero 18, 2005

Le Moulin

Escucho mientras tecleo melodías francesas. Unas notas de piano y otras de un acordeón. Me recuerdan el día que entré en aquella cafetería-libreria-de-segundamano. Recuerdo las especulaciones de I. sobre el proceso evolutivo de un tubérculo, las risas que resonaban en todo el local como ampliadas, la luz tenue, la camarera andrógina, nuestro estado psicotrópico y mi empeño en que aquélla escena era un fotograma clarísimo de Amelie. Después de que no pudiera aguantar más la risa de felicidad y estalláramos I. y servidora en una explosión de carcajadas, la camarera nos echa definitivamente. Ese día decidí que no fumaría nunca más marihuana. Lo conseguí, pero aún sigo viendo la vida como en fotogramas. Y pienso que tal vez sea cierto lo de El Show de Truman...o simplemente aún queden restos de cannabis en mi organismo....o tal vez tenga una enfermedad mental.Como dice J. vivo en un mundo de ilusión y fantasía... y me encanta. Me gusta pensar que las cosas no suceden por que sí, que las causas aparentes que todo el mundo ve no son las mismas que percibe mi cerebro. Mis neuronas viven como en un musical y transforman las imágenes sólo para mí.
¿Molinos de viento?...hay que estar ciego. Querido Sancho, son gigantes.

2 Comments:

Anonymous Anónimo said...

Si te dijimos que eras una porrera, o no? jjejejeje, tienes razon, cada vez que te paras a pensar a todos nos gusta ver gigantes en cualquier sitio, pero no lo decimos en alto. si es una enfermedad, por favor contagiame¡¡¡ un beso pija...

febrero 19, 2005 1:51 a. m.  
Blogger puravida said...

Yo tb me apunto a ese mundo q dice J... y no me avergüenzo en absoluto; si no, con qué me saldría a mí cada dos x tres la sonrisa tonta? Y nuestro grupo musical, nuestras composiciones de éxito, nuestras improvisaciones en cualquier parada del autobús... 23 de febrero polo suuuuuuur... je!

febrero 19, 2005 1:17 p. m.  

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