Recordatorio
Volver a Barcelona es jugársela a los chinos...a una carta. Echar una partida con un perro viejo. Esperar con una sonrisa a que llegue el tongo o te birlen la cartera y te dejen con cara de tonto y el recuerdo reciente.
Esta vez no ha habido lágrimas. Por fin. Las figuras se han recolocado como en un tetris. Apareciendo y desapareciendo, mutando, moviendose a su antojo y a veces al mio. Nos hemos destapado un poco. No sólo yo. Hemos dejado las prioridades claras y las distancias más grandes... más cortas para otros.
He sentido la humedad, el calor y el frio al mismo tiempo. La sal en la cara. El alcohol en la sangre. El abrazo conocido, el cariño inesperado. He paseado por la playa imaginando escenas de este verano que he vivido, obligada, en la distancia y como actriz secundaria. He cruzado los dedos para toparme con él en plena calle. También he rezado para que no ocurriera.
He saboreado a los amigos. He brindado con vino. He querido hacer mio cada rincón sin asociarlo a nadie más que a mi. He dejado que mis oidos se rindieran al catalán, que mis pies bailaran a ritmo de tango. He dormido poco y soñado mucho... y he deseado, con todas mis ganas, no deambular nunca más por sus noches como un fantasma. He invocado a lo Desconocido para que sus ramblas no pierdan, tampoco, mi olor.
Esta vez no ha habido lágrimas. Por fin. Las figuras se han recolocado como en un tetris. Apareciendo y desapareciendo, mutando, moviendose a su antojo y a veces al mio. Nos hemos destapado un poco. No sólo yo. Hemos dejado las prioridades claras y las distancias más grandes... más cortas para otros.
He sentido la humedad, el calor y el frio al mismo tiempo. La sal en la cara. El alcohol en la sangre. El abrazo conocido, el cariño inesperado. He paseado por la playa imaginando escenas de este verano que he vivido, obligada, en la distancia y como actriz secundaria. He cruzado los dedos para toparme con él en plena calle. También he rezado para que no ocurriera.
He saboreado a los amigos. He brindado con vino. He querido hacer mio cada rincón sin asociarlo a nadie más que a mi. He dejado que mis oidos se rindieran al catalán, que mis pies bailaran a ritmo de tango. He dormido poco y soñado mucho... y he deseado, con todas mis ganas, no deambular nunca más por sus noches como un fantasma. He invocado a lo Desconocido para que sus ramblas no pierdan, tampoco, mi olor.

4 Comments:
En una palabra: avanzas. Ole por ti que lo haces. Muy buenos el texto y la foto.
Muy buena la foto y el texto... parece mentira lo que hace compartir contigo estos días y poder entender un poco más lo que dejas transpirar entre cada letra... ya sabes que por estas tierras se te quiere...
Paseando por las calles, bebiendo mojitos catalanes, durmiendo apretujados, escuchando y hablando... esos días increibles fueron nuestra primera escapada, nuestros primeros kilómetros de carretera... todo para descubrir un grupo de gente increible y compartir unos días irrepetibles
Desacostumbrarse es ir recomponiendo las vivencias, romper los planos de una casa y vaciar los muebles que no llegamos a llenar de vida, sólo de cosas. Desacostumbrarse es ponerle la otra mejilla al olvido, la contraria que le pusiste al amor, para mirar a otro lado, para buscar otros caminos aun con la ceguera de sólo ver la mitad de las cosas. Pero tiempo y distancia..
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