Polaroid
A veces pasa que las fotografías nos dan bofetadas. Te pillan desprevenido, en tu seguridad de que se trata de objetos inanimados, y cuando menos te lo esperas te dan un derechazo al costado izquierdo.
Son crueles. Te hacen caer en la cuenta del paso del tiempo, de amistades que ya no lo son tanto, de paisajes que hoy no existen o que han cambiado tanto que parecen otros.
Luego están las fotos ajenas. Ese espíritu voyeur que tenemos todos que nos lleva a escrutar las instantáneas en las que no salimos. Son las que más sorpresas te dan, o las que vienen a confirmarte cosas que ya intuías.
Ayer vi una de esas. Javi y Lucía. Algo me pasó en el estómago. Y no fue tristeza, ni melancolía, ni celos ni rencor. Fue la sensación de haber vivido otra vida, de haber visto durante mucho tiempo un album de fotos diferente.... y me dio vértigo.
Como quien cambia un carrete, abrí la carpeta del viaje a Asturias... tengo tantas fotos por ver y por hacer que sonrio. Ahora soy fuerte....

2 Comments:
Por mi parte, y sé que por la de los demás también, espero que no olvides con el tiempo las amistades que tuviste (y que coño, "que tienes", en nuestra mano está), ni los paisajes que viste (esos bancos, esas casas de la huerta...).
Besos nenica. Ya sabes lo que sentimos por ti. Sigue siendo igual de grande.
:/
Te quiero mazo guapa!!!
;)))))))))))))))))))
Dále fuerte con la Fase 3!!!
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